Previsiones económicas de invierno de 2020: Fuerzas contrapuestas ratifican un débil crecimiento

Las previsiones económicas de invierno de 2020, publicadas ayer, apuntan a que la economía europea seguirá una senda de crecimiento constante y moderado. La zona del euro ya disfruta de su período más largo de crecimiento sostenido desde la introducción del euro en 1999.

Las previsiones indican que el crecimiento del producto interior bruto (PIB) de la zona del euro se mantendrá estable en el 1,2 % en 2020 y 2021. En la UE en su conjunto, se prevé que el crecimiento disminuya ligeramente hasta el 1,4 % en 2020 y 2021, frente al 1,5 % en 2019.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo responsable de Una Economía al Servicio de las Personas, ha declarado: «A pesar de un entorno difícil, la economía europea sigue teniendo una trayectoria estable, se crean sin cesar puestos de trabajo y siguen aumentando los salarios. Sin embargo, debemos ser conscientes de los posibles riesgos en perspectiva representados por un panorama geopolítico más volátil con incertidumbres en el comercio. Así pues, los Estados miembros deben utilizar este tiempo favorable para acometer reformas estructurales dirigidas a impulsar el crecimiento y la productividad. Los países con una deuda pública elevada también deberían reforzar sus defensas aplicando políticas presupuestarias prudentes».

Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, ha declarado: «La economía europea tiene en perspectiva un mantenimiento de un crecimiento constante, aunque moderado, a lo largo de los dos próximos años. Así se prolongará el período de expansión más largo desde la introducción del euro en 1999, con las consiguientes buenas noticias desde el punto de vista del empleo. También hemos asistido a alentadores avances en la reducción de las tensiones comerciales y hemos evitado un Brexit sin acuerdo. Sin embargo, todavía nos enfrentamos a una gran incertidumbre política, que arroja una sombra de duda sobre la industria manufacturera. En cuanto al coronavirus, es demasiado pronto para evaluar la magnitud de su impacto económico negativo».

 

El crecimiento se mantiene estable, impulsado por la demanda interna

El entorno exterior sigue siendo complicado. Sin embargo, la creación continua de empleo, un fuerte aumento de los salarios y unas políticas favorables contribuirán a que la economía europea mantenga un crecimiento moderado. El consumo privado y la inversión, especialmente en el sector de la construcción, seguirán impulsando el crecimiento económico. Se prevé que la inversión pública, especialmente en los transportes y las infraestructuras digitales, aumente considerablemente en varios Estados miembros. Todo ello, sumado a los signos de estabilización del sector manufacturero y al hecho de que los flujos comerciales mundiales pueden estar empezando a repuntar, debería permitir a la economía europea seguir creciendo. Al mismo tiempo, estos factores parecen insuficientes para acelerar tal crecimiento.

 

Una pequeña revisión al alza de las previsiones de inflación

Las previsiones de inflación (índice de precios de consumo armonizado) de la zona del euro se han elevado al 1,3 % en 2020 y al 1,4 % en 2021, lo que representa un incremento del 0,1 % respecto a las previsiones económicas de otoño de 2019. Así se recogen las señales provisionales de que unos salarios más altos pueden estar repercutiendo en los precios básicos, así como el supuesto de unos precios del petróleo algo más altos.

En la UE, las previsiones de inflación en 2020 también se han incrementado en 0,1 puntos porcentuales, hasta el 1,5 %. La previsión para 2021 se mantiene en el 1,6 %.

 

Riesgos con respecto a las previsiones

Si bien se han desvanecido algunos riesgos de revisión a la baja, han surgido otros nuevos. En general, la balanza de riesgos sigue tendiendo a la baja.

La primera fase del acuerdo comercial entre los Estados Unidos y China ha contribuido a disminuir en alguna medida los riesgos de revisión a la baja, pero el alto grado de incertidumbre asociado a la política comercial estadounidense sigue siendo un obstáculo a una recuperación más generalizada de la confianza empresarial. El malestar social en América Latina puede poner en peligro la recuperación económica de esta zona. El agravamiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio ha aumentado el riesgo de conflicto en la región.

Aunque actualmente están claras las relaciones comerciales entre la UE y el Reino Unido durante el período de transición, sigue existiendo una incertidumbre considerable sobre la futura asociación con el Reino Unido. El brote del coronavirus «2019-nCoV», con sus consecuencias en la salud pública, la actividad económica y el comercio, especialmente en China, constituye un nuevo riesgo de revisión a la baja. El supuesto de referencia es que el brote culmine en el primer trimestre, con efectos indirectos globales relativamente limitados. Sin embargo, cuanto más dure, mayor será la probabilidad de que se produzcan efectos en cadena en el clima económico y las condiciones de financiación a escala mundial. Los riesgos relacionados con el cambio climático, aunque son principalmente a largo plazo, no pueden descartarse también a corto plazo.

En el lado positivo, la economía europea podría beneficiarse de unas políticas presupuestarias más expansivas y favorables al crecimiento y aprovechar los efectos indirectos positivos de unas condiciones de financiación más favorables en algunos Estados miembros de la zona del euro.

 

Reino Unido: hipótesis puramente técnica

Dado que las relaciones futuras entre la UE y el Reino Unido aún no están claras, las previsiones para 2021 se basan en una hipótesis puramente técnica del status quo en cuanto a sus relaciones comerciales. Esta hipótesis se adopta únicamente a efectos de las previsiones y no representa ninguna previsión ni pronóstico del resultado de las negociaciones entre la UE y el Reino Unido sobre sus relaciones futuras.

 

Contexto

Estas previsiones se basan en una serie de supuestos técnicos sobre los tipos de cambio, los tipos de interés y los precios de los productos básicos hasta la fecha límite del 29 de enero. Por lo que respecta a los demás datos considerados, incluidos los supuestos en materia de políticas públicas, estas previsiones tienen en cuenta la información obtenida hasta el 4 de febrero inclusive. Las previsiones no contemplan cambios en las políticas, salvo que se anuncien de forma creíble y con detalle suficiente.

La Comisión Europea publica cada año dos previsiones completas (primavera y otoño) y dos previsiones intermedias (invierno y verano). Las previsiones intermedias incluyen el PIB y la inflación anuales y trimestrales del año en curso y el año siguiente correspondientes a todos los Estados miembros, así como datos agregados de la UE y la zona del euro.

Las próximas previsiones económicas de la Comisión Europea serán las de la primavera de 2020, cuya publicación está prevista el 7 de mayo de 2020.

 

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